Cinco juegos de Sega que nunca han tenido una versión doméstica.

Viendo que Sega va a sacar otra versión del eterno Space Harrier para Switch, dentro de sus Sega Ages, me ha dado por buscar por algunos juegos de la compañía que nunca han tenido una versión doméstica.

Cuando se anunció la primera tirada de los Sega Ages (títulos clásicos de la compañía nipona adaptados con algún que otro extra) para Switch, surgió la noticia de la posible salida de títulos de la placa NAOMI. Después de la breve euforia que hubo, hasta entonces los usuarios de la consola de Nintendo, han recibido más de lo mismo (SonicOutRun, el primer Puyo Puyo o Shinobi entre otros) y alguna “novedad” (Virtua Racing).

Esto de los Sega Ages no es algo nuevo. De hecho, desde Sega Saturn, se han ido sacando recopilaciones o lanzamientos con un juego en concreto. Por ejemplo, en el caso del citado Space Harrier, (aparte de sus múltiples versiones en la época) ya salió en Saturn, en Dreamcast (ya sea en los Shenmue o en Yu Suzuki Gameworks Vol. 1) en Playstation 2 (con un modo poligonal), en Game Boy Advance, en Nintendo 3DS, en varios Yakuza y dentro de poco estará en Switch. Y así con la gran mayoría de los títulos, lo que no extrañan que salgan noticias como esta.

El caso es que me ha dado por mirar qué juegos arcade de Sega se han quedado sin conversiones domésticas, dada la poca variedad mostrada hasta ahora, y la verdad es que muy pocos cumplen esta premisa. Ya sea porque han salido en consolas de la época (por ejemplo Quartet o Dynamite Dux en Master System) o en releases tardías (Virtua Striker en 360/PS3). Algo que me ha sorprendido, ya que pensaba que habían muchos títulos que se quedaron en el limbo de los salones arcade. Aún así, he elegido cinco de estos juegos que todavía esperan el momento de llegar a nuestras casas. Nunca es tarde… si no se ha perdido el código fuente.

Golden Axe: The Revenge of Death Adder (Sega AM1, 1992)

He de reconocer que las entregas de esta saga nunca me han gustado. Para los amantes de Mega Drive, indudablemente, es una de las sagas icónicas de la consola de 16 bits. Pero vaya, no deja de ser nostalgia pura y dura. En la misma consola ya sucumbe ante Streets of Rage. Sin embargo, con Golden AxeThe Revenge of Death Adder me tengo que rendir ante él. Gráficos impresionantes, la utilización de magias y objetos de diferente índole así como la posibilidad de elegir la ruta y su multijugador, le convierte en uno de los Beat´ em up que todo el mundo debe jugar.

Como SegaSonic the Hedgehog (que viene después), corría una de la placas referentes de las dos dimensiones (System-32), por lo que una conversión a 32X o Saturn era lo suyo. Curiosamente, Sega optó por sacar un juego de lucha para esta última, ambientado en la saga y dejando en el olvido a la cuarta entrega de una de las franquicias icónicas de Sega. Los Dungeons & Dragons, que sacó Capcom a los pocos años, le deben mucho a The Revenge of Death Adder.

SegaSonic the Hedgehog (Sega AM3, 1992)

Uno de los juegos mas desconocidos del erizo azul debido a que nunca lo pudimos “catar” en nuestras consolas, a pesar de estar planeado para 32X y algunas recopilaciones posteriores. Inspirado por Marble Madness en su mecánica y su llamativa vista isométrica, la razón que dio Yuji Naka para que no haya visto fuera de los salones arcades, es por su dificultad de “portearlo” debido a que se controla con un trackball. Mala excusa, viendo lanzamientos en consolas con controles táctiles, bien se podría haber emulado dicho control. Igual es porque esta entrega de Sonic no es gran cosa en comparación con los originales, pero no deja de tener su encanto al basarse al cien por cien en mecánicas score attack. Encarnamos a Sonic (además de Mighty y Ray si jugamos con dos personas más) en las que tenemos que escapar de las trampas que nos pone Robotnik en el menor tiempo posible.

El nombre tan peculiar de este arcade es por problemas legales referentes a la marca registrada, es curioso hasta para eso.

Scud Race (Sega AM2, 1997)

Un portento gráfico en la época, al correr bajo la potentísima placa Model 3. Se decía en la época que estaba ideada una conversión a Saturn, pero sabemos que eso no iba llegar a buen puerto. Sin embargo, una versión para Dreamcast parecía que era más probable, aunque solo se quedó en una triste Tech demo, como pasó con Streets of Rage.

Programado por el mismo equipo que Daytona USA y comandado por Toshihiro Nagoshi, Scud Race es uno de los mayores crímenes que ha cometido Sega al no haber salido en consolas. Lo más parecido es la posibilidad de poder correr por sus circuitos, a modo de tramos, en el glorioso OutRun 2 de Xbox. Pero es una injusticia que uno de los mejores arcades de carreras que jamás se haya programado, sea tan poco accesible (si no se opta por emularlo).

Daytona USA 2 (Sega AM2, 1998)

*extracto cogido de mi reportaje sobre la saga en Pacotes.

Dado el éxito Daytona USA era inevitable que se lanzaran secuelas. La segunda parte, otra vez en manos de Am2 y Nagoshi, saldría en Japón en el mes de mayo de 1998 con el nombre de Daytona USA 2: Battle on the Edge en la nueva revisión de la placa sucesora de Model 2, llamada Model 3 step 2.1, que ya daba sus últimos coletazos antes de la llegada de la famosa y querida placa Naomi.

Básicamente Daytona USA 2 es más de lo mismo respecto a la primera parte: gráficos mejorados con efectos impresionantes como dejar goma en el asfalto o el humo del coche, nuevos circuitos y una banda sonora muy diferente. […] Como ya sabréis, no hubo conversión a consola doméstica de esta parte, aunque en la versión de Xbox de OutRun 2 se incluyen los tres circuitos del arcade. Se rumoreó sobre la salida del juego en Dreamcast, pero no llegó a suceder (como tantas otras).

Visualmente, Daytona USA 2001 tiene bastante parecido con esta segunda parte, pero jugablemente no. Por eso, necesitamos que saquen Daytona USA 2 en los Sega Ages lo mas pronto posible.

Planet Harriers (Amusement Vision, 2001)

Otro juego de Nagoshi. Este sucesor de Space Harrier corría bajo la placa Hikaru, una de las “hermanas” de Dreamcast/Naomi. Es como una actualización del clásico de Sega, añadiendo mecánicas jugarles como el Lock-on que se utilizaba en After Burner o los Panzer Dragoon y unos gráficos acordes a la época. Una versión para Dreamcast hubiese sido lo suyo, pero al parecer en GameCube sí que se barajó una versión debido a la afinidad de Nagoshi con la arquitectura de la consola de Nintendo. Pero nada, nunca se llegó a materializar.

[E3 2019] Quien no se consuela…

Pues han acabado las conferencias previstas, por lo que es hora de hacer una breve reflexión/resumen a un E3 que, seguramente, no pasará a la historia.

Primero, a mí no me ha parecido una mala edición, como he visto en redes sociales. Pasa lo de siempre, falta de práctica a hablar en público y su forma. Veo que el ritmo de las conferencias son elementos que se dejan bastante de lado (no hay mas que ver las Keynote de Apple para ver una conferencia que sí que se nota que hay un buen trabajo de preparación). El hype desmedido en los días previos al evento es otro elemento que hace que hayan decepciones a raudales por las altas expectativas. Por otro lado, vemos que hay dos formas de “sentir” los numerosos anuncios de cada empresa. Sirva de ejemplo las reacciones de los fans de Xbox y los de Nintendo. En la conferencia del primero anunciaron juegos “a cascoporro” e, incluso, a la próxima sucesora. Sin embargo, había algo que fallaba (como ya dije hace un par de días). El veredicto es que “se puede mejorar” y muchas decepciones entre sus usuarios por perder la oportunidad de dar un golpe en la mesa sin que Sony estuviese presente. De hecho, se dice que lo más reseñable ha sido la aparición de Keanu Reeves en la conferencia.

Por otro lado, y que sinceramente no entiendo la euforia de sus fans, está el evento de Nintendo. Muestran el enésimo Animal Crossing, Pokémon y otros títulos que ya se habían anunciado, conversiones procedentes de PC (ese The Witcher 3 a 720p en modo dock…), nada mas y nada menos que tres Zeldas (unos con mejor pinta que otros) y “la bomba” (ojo con el link que he puesto) es Banjo Kazooie como personaje descargable del ya trillado Super Smash Bros. Lo dicho, quien no se consuela es porque no quiere. En mi caso, me llamó la atención el remake de Panzer Dragoon que se anunció en el Direct, pero ya se sabía que se estaba desarrollando hace medio año y, presumiblemente, será multiplataforma.

Cada vez tengo mas claro que no me siento target de Nintendo

En otro orden de cosas. Luces y sombras con Square-Enix en su conferencia. Mucho “refrito” en forma de remastereds que, por lo menos el Remake de Final Fantasy VII y el lavado de cara de Final Fantasy VIII (mi favorito), me los han vendido. Sólo falta saber cuántos episodios serán del primero que he mencionado (ni el productor lo sabe) y si saldrán todos en Playstation 4. Eso sí, yo sin prisa. Viendo que cada episodio lo van a vender a precio de juego completo, por mi parte, va a esperar en la tienda un tiempo.

Una pena que vaya dividido en episodios, porque Final Fantasy VII pinta realmente bien.

Por lo demás, mucha producción indie en la conferencia del PC Gaming Show (sin olvidarme de títulos de mayor presupuesto como los de Epic Games) y en la de Devolver Digital. Por fin vemos imágenes in-game de Shenmue III, que aparte ha habido polémica con el anuncio de exclusividad de la tienda de Epic en PC. Ubisoft en su línea de siempre: Tom Clancy “lo que sea”Just Dance (que va a salir en Wii también), secuela de Watchdogs…y poco mas. De EA se puede decir lo mismo: juegos deportivos, otro Battlefield, un nuevo Star Wars y expansiones para los Sims 4, entre alguna que otra cosa (debo decir que EA no es santo de mi devoción y no le presto demasiada atención, la verdad).

Después de todo lo que ha pasado, Shenmue III no pinta nada mal.

De Bethesda, poco que comentar, aparte del interesante proyecto de Shinji Mikami y del ruidoso público contratado (presumiblemente serían los propios trabajadores de la empresa) para armar jaleo a cada frase que decían los conferenciantes. De Sega, dejando a un lado los mencionados Panzer DragoonShenmue III (juegos que no desarrolla la compañía, por cierto), poca cosa. De títulos como Catherine: Full BodyJudgementPersona 5 Royal Persona Q (juegos que están en exposición y del que en Akihabara Blues podréis leer pronto mi reseña del último que he mencionado: Q) no ha habido nada reseñable a comentar. Por lo demás, se han dado mas detalles de Mario y Sonic en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 y, por sorpresa, se ha anunciado Phantasy Star Online 2 en Estados Unidos, a falta de confirmación en Europa. Y claro está, Mega Drive Mini (bueno, el modelo Genesis) estaba para probar allí. Y pinta bien.

Diferentes modelos en cada territorio. Por ahora no se sabe ni el precio ni fecha de lanzamiento.

Como última sorpresa tuvimos, por parte de Konami, el anuncio de una nueva consola mini: PC-Engine/TurboGrafx. A los europeos nos llegará el modelo CoreGrafx, que se llegó a distribuir en Francia en su momento. Le seguiremos la pista, aunque no sea una consola que me haga especial ilusión.

Y poco más. Puede que la ausencia de Sony haya hecho mella a la edición del E3 de este año, pero tampoco creo que hubiesen tenido un elemento diferenciador respecto al resto. Pero vaya, lo que interesa del E3 (que son los juegos) se han anunciado por y para todos. Creo que, a pesar de las alegrías de unos y penas de otros, la gran mayoría estará satisfecha de lo que se ha mostrado.

[E3 2019] Bastante margen de mejora para Microsoft

Oportunidad perdida

Servidor, durante los “cerenta”, era un Xboxer de cuidado. Después de la prematura muerte de Dreamcast, me negaba a ser atraído a aquella fuente del mal que pensaba que era Playstation 2. Así, entre mi hermano y yo, adquirimos una flamante Xbox con Sega GT 2002 y el grandioso Jet Set Radio Future a principios del 2003.

Buenos tiempos. Gran catálogo japonés de mano de Sega y Tecmo, aderezados con unos gráficos que dejaban en evidencia a la competencia. Tampoco puedo olvidar aquel primer Fable, que aunque Peter Molyneux “nos la colara”, me encantó. Buen nivel en cuanto a estudios occidentales, Bioware sobretodo, y muy buen sabor de boca en general. Aquello que se decía que era una extensión de Dreamcast, no va desencaminado.

Casi…pero no.

Menos de tres años después, salía su sucesora: Xbox 360. Debido a que nos encantó la primera incursión de Microsoft en el mercado de consolas, decidimos comprar de salida una Xbox 360 y Kameo, aquel juego que, junto a Perfect Dark Zero ( y unos meses antes, el remake de Conker), nos daba a entender que Rare estaba en un gran nivel (años más tarde probé Perfect Dark Zero y menos mal que no opté por él…). Sin embargo, hasta finales del 2006 seguía utilizando más a la primera Xbox, salvo cuando salió Oblivion a principios de ese mismo año. A partir de entonces, Xbox 360, se podría decir que es la consola que más he disfrutado (y disfruto, debido a las constantes rebajas semanales que hay). Básicamente se puede resumir en más y mejor respecto a su antecesora. Posiblemente esté en mi top 3 de mejores sistemas de la historia.

Pero algo cambió.

Las tres luces rojas, el centrarse en Kinect, dejarla “morir” en cuanto a juegos propios de Microsoft a la consola en los últimos años, cuando en Playstation 3 estaba dándolo todo, entre otros temas (dejar de lado el mercado japonés sobretodo) hizo que dejara de lado desde entonces a la compañía americana.

E3 2011, el primer videojuego de Kinect que maneja a un humano.

Y lo peor estaba por venir.

Xbox One se ha convertido en una de las consolas más decepcionantes de la historia. La presentación en 2013 dio vergüenza ajena, hecho que ha lastrado su existencia y que ha significado que la misma Microsoft no haya dado cifras de ventas desde entonces. Un sistema que apenas tiene juegos first party (con sonadas cancelaciones como Fable Legends o Scalebounds), los pocos exclusivos que hay los comparte con Windows y que su mayor reclamo, posiblemente, sea jugar a juegos de anteriores sistemas, dice mucho de lo que ha supuesto esta generación a la marca Xbox. Para subir un poco los ánimos de los xboxers, desde hace un par de años se han ido anunciando diferentes modelos de consolas a cada cual mas potente, la compra de algunos estudios y el famoso Game Pass, que prácticamente van regalando.

Por lo menos acabaron echando a Don Mattrick después del fallido inicio de One. La que lió el tío.

E3 2019: La hora de la verdad

Ayer en el E3, misteriosamente, había mucha expectación sobre cómo iban a responder los de Redmond ante la gran oportunidad que tenían de sorprender al mundo. Sin Sony en el evento y “jugando en casa”, estaban ante un penalti sin portero…y fallaron.

Los estudios que han comprado (mas bien creo que la mayoría tienen un contrato para que les financien algún que otro juego y poco más), salvo Obsidian, Double Fine y Ninja Theory, se podría decir que son “de medio pelo”. Sagas desgastadísimas, como Gears of War, o Halo (que se supone que las imágenes corrían bajo la nueva consola de Microsoft, con el nombre en clave de Scarlett) no sorprendieron a prácticamente nadie. Y los más esperados, Cyberpunk 2077 o Elder Ring, entre otros, también van a salir en Playstation 4.

Muchos juegos, pocas sorpresas.

Lo peor de todo, es que los trailers que se enseñaron (apenas ningún gameplay se vio) tenían una pátina de “americanada” que personalmente no aguanto. Sin olvidar la sensación de “genérico” preocupante. Otro tema discutible (que durante unos instantes fue lo que me hizo alegrarme) es el anuncio del esperado Phantasy Star Online 2 ¿Qué hay de malo entonces? Pues que en Europa, la misma Sega, ha confirmado que por ahora no saben si saldrá en nuestras tierras.

¿Otra vez será?

Eso sí, quien tenga una One se puede sentir satisfecho. La batería de títulos es abundante y asegura un año y pico con muy buena salud. También hay que decir que el Game Pass es una solución mejor llevada que PS Now y harán las delicias de sus usuarios que podrán jugar a cientos de títulos a bajo precio. Pero quien no tenga una One, pocos alicientes hay para comprársela en la actualidad. Una oportunidad perdida, que da a entender que en Scarlett (que se anunció en el evento que saldrá a finales del 2020, con bastante humo de por medio) será más y mejor.

Por el bien de Microsoft, debería ser así.