City Game Pop — El sector arcade japonés y su continua adaptación a los nuevos tiempos #1

“Este texto se publicó en Canino en junio del 2020, pero se retiró de la web en diciembre de ese mismo año debido a las quejas del autor de varias fotografías que se utilizaron en el artículo. Esta versión (actualizada, aumentada y dividida en dos partes -más un express de recomendaciones próximo-) utiliza imágenes libres de derechos de autor.”


Primera planta de uno de los tres Club Sega (de los doscientos que pueblan las ciudades en Japón) que hay en la mítica postal de Akihabara, llena de máquinas de “gachapones” y prize games, como los UFO Catcher llenos de peluches a la espera de dueño. En la segunda planta igual, aunque esta vez al panorama se suman gran cantidad de figuras relacionadas con la cultura popular.

Para empezar a ver videojuegos en sí tenemos que subir hasta la tercera planta, aunque pronto la imagen que teníamos de un salón arcade se esfuma ante nuestra cara de extrañeza. Nos encontramos a decenas de japoneses sentados en máquinas muy diferentes de la imagen que puede tener un extranjero: pantallas táctiles y tapetes con la capacidad de leer cartas que se utilizan para juegos de estrategia. Subimos otro piso y, por fin, nos encontramos ante algo más familiar. Juegos de lucha, ya sean clásicos o modernos y que, si no fuera por su pantalla en HD panorámica, son más fáciles de rememorar por nuestras retinas occidentales. Subimos otra más y ya sí, es como una de las pocas salas arcade que hay en España: muchas Naomi y similares… pero a medida que nos adentramos en dicha planta y subimos a la siguiente volvemos a ver imágenes de títulos de ámbito multijugador que no se nos hubiera pasado por la cabeza que existían.

Si bien es cierto que hay juegos tradicionalmente arcade, nos da la impresión de que nos hemos perdido unas cuantas generaciones de innovación del sector. De hecho, a simple vista y dejando de lado el tipo de cabinet y los géneros jugables, algo tan sencillo como lo de meter monedas no es algo común, ya que lo normal es adquirir una tarjeta en la que metemos dinero a modo de créditos. Sí, los salones y sus juegos han cambiado, pero antes de intentar discernir cómo y desde cuándo se ha llegado aquí, vamos a echar la vista atrás de manera breve para buscar respuestas.

Inicios de los arcades y auge del sector

Las salas arcade empezaron como tales a mediados del siglo pasado, con el auge de las recreativas electromecánicas y pinballs. Ya en la década de los setenta empezaron a aparecer cabinas, haciendo uso de la base de los éxitos de la época como Pong (1972) o Space Invaders (1978). A partir de ahí, gracias a que años más tarde empezarían a aparecer los Taikan y la cultura del videojuego empezaba a estar en auge gracias a las consolas domésticas, los salones arcade se convirtieron en lugares bastante comunes en cualquier población. Poco después nos encontraríamos con las placas de Capcom o SNK, asiduos en los salones de todo el mundo y, posteriormente, la revolución 3D y los recreativos de grandes superficies llegarían a establecerse en España.

Un “Invader House” allá por principios de los años ochenta.

Pero la llegada de las consolas de quinta generación hizo que los salones arcade dejaran de estar en boga en occidente. Esto, unido a que las diferentes placas recreativas -ya muy avanzadas y donde cada partida ya resultaba un tanto cara (en parte por los diferentes impuestos añadidos al consumidor)- hizo que estos espacios perdiera atractivo en una generación que terminó apostando por experiencias más narrativas. Aun así las conversiones arcade fueron uno de los mayores reclamos de la industria en la generación de 32bits. No hay más que ver las comparaciones entre Ridge Racer (1994) y Daytona USA (1993) o Virtua Fighter (1993) y Tekken (1994) de los inicios, la posterior época de fiebre de beatmania (1997) o Dance Dance Revolution (1998) y las sucesivas entregas de las diferentes sagas de Capcom, Sega o Namco. Con el añadido de la salida de varias placas arcade basadas en las consolas del momento por parte de estas empresas, la industria miraba cada vez más a una retroalimentación entre los arcade y las consolas, en parte por el ahorro de costes.

Aún así en Japón, gracias a que había una cultura arcade mucho más arraigada (e incluso contar con publicaciones centradas en las recreativas, como Gamest o Neo Geo Freak), los estudios de desarrolladoras como Namco, Capcom o Sega todavía veían al arcade como el principal instrumento para derrochar su creatividad, dejando a la rama de consolas como algo más secundario y costoso al necesitar más tiempo de desarrollo y, por ende, ofrecer más riesgos económicos.

Portada del primer número de Gamest, la revista más importante del mundo arcade.

Sega, a pesar que cabezas como Toshihiro Nagoshi opinaran lo contrario, apostó una de sus dos últimas cartas (una de ellas era la conectividad online) como desarrolladora de hardware doméstico a oficializar esta unión, diseñando la placa Naomi y Dreamcast y acabando así con el monstruo de dos cabezas de la empresa, ya que se pasaba de las diferencias abismales entre Saturn y las diferentes Model a un todo: la verdadera experiencia arcade en casa. De hecho en Japón se podía guardar nuestro progreso en la Visual Memory Unit y el cabinet arcade para desbloquear contenido (algo que se volvería estándar más adelante mediante las mencionadas tarjetas, como AIME). Igualmente, la sensación era que el sector arcade perdía importancia. Y es que a partir de ahí el hardware de recreativas dejaría de ser el referente gráfico cuando ya en occidente flaqueaban los pocos salones que quedaban. Era hora de reinventarse y volver a los orígenes.

La alerta principal llegó cuando Sega empezó a bajar beneficios correspondientes al sector arcade, que era el activo más importante de ingresos. Una vez que entró en pérdidas, enseguida se cortó el grifo de la división de consolas. Pero eso no hizo que dejara de crear hardware (y así ha seguido hasta nuestros días). Muchas de las desarrolladoras que diseñaban placas arcade decidieron asociarse con otras. Por ejemplo, Capcom dejó de lado sus placas para asociarse con Sega en un idilio que duró unos cuantos años hasta que apareció la gran rival de éstas: las placas Taito Type X. SNK se refundaría y dejaría de lado la ya vetusta MVS para desarrollar para esa Dreamcast de Sammy llamada Atomiswave. Incluso dos de las empresas más potentes en los arcade, Sega y Namco (con la colaboración de Nintendo), unirían fuerzas sacando a la luz la placa Triforce.

Power Stone (1999) fue uno de los primeros arcades de Capcom que no salió en una placa de la compañía.

A mediados de la década de los dosmiles se dejó de lado casi en su totalidad el lanzar placas únicas o basadas en las consolas del momento para adoptar el estándar PC. A raíz de eso (y de la nueva tendencia de videojuegos destinados a los salones), los resultados financieros eran más que buenos… en Japón, ya que por aquella época el sector arcade representaba el 30% de las ganancias del mercado del videojuego en el país. De hecho, y para discernir la importancia del arcade, Sega ya conseguiría beneficios en su división dedicada a los salones en el 2002, mientras que la de juegos de consolas no haría lo propio hasta 2006, después de diez años de pérdidas. Viendo cómo los salones arcades morían en occidente, nos puede sorprender la importancia que le han dado las empresas niponas en su territorio y parte de Asia.

Reconversión jugable a inicios de siglo

Pero este auge no vino por arte de magia. Cuando Dreamcast cayó y empresas como Sega o Namco vieron que la amenaza hacia el mercado arcade era real (de hecho, estas dos empresas casi se fusionan en la época) empezaron a surgir nuevas ideas que se distanciaran del semi-fallido proyecto Naomi. Las dos principales ideas siguen en los salones, cómo no, en su gran mayoría japoneses: juegos basados en cartas y conectividad online. El primer tema surge por Hisao Oguchi, el cabeza de Hitmaker (estudio más conocido como AM3) y posterior presidente de Sega en la época de transición de la fusión con Sammy. Básicamente Oguchi era fan de las cartas coleccionables, por lo que le pareció buena idea aplicarlas a los videojuego. A día de hoy coleccionar este tipo de cartas y aplicarlas a los juegos se ha convertido en uno de los pilares del sector arcade. El primer título en utilizar este tipo de gimmick, World Club Champion Football (2002), está basado en cromos de Panini coleccionables que nos sirven para cambiar las tácticas en los partidos en tiempo real.

El “flyer” de Virtua Fighter 4 en el que se explica la conectividad en red.

Por otro lado, es cierto que el posicionamiento online que se quiso aplicar a Dreamcast no terminó de cuajar en el mercado doméstico. Pero Hiroshi Kataoka (el máximo responsable de AM2 desde que Yu Suzuki e Hisashi Suzuki se fueron) vio que las funcionalidades en línea podrían funcionar en los salones japoneses aplicando el estándar VF.net en Virtua Fighter 4 (2001). Y vaya si lo hizo. De hecho, el mítico estudio de Sega se ha ido especializando en juegos-servicio de ámbito multijugador desde entonces que, curiosamente, apenas han traspasado fronteras.

Por esa época también empezaron a surgir otro tipo de arcades basados en profesiones, siguiendo el éxito de Taito Densha de Go! (1996). El más conocido por todos seguramente sea Crazy Taxi (1999), pero salieron más. Aparte de Airline Pilots (1999), Emergency Call Ambulance (1999), Police 911 (2001), posiblemente el que más llama la atención sea Brave Firefighters (1999) que, además de servir como demostración de efectos de iluminación en tiempo real de la época, jugablemente consistía en ponerse bajo la piel de un bombero manejando una manguera.

Un cabinet de uno de tantos “Densha de Go!”

También aparecieron otros títulos más basados en la gestión, que alguna vez se han llegado a ver en occidente. Aparte del citado World Club Champion Football, tenemos ejemplos como Derby Owners Club (1999) un título de ámbito multijugador en el que tenemos que criar a un caballo de competición, así como ser su jinete. Este último es también uno de los primeros títulos que utiliza las tarjetas magnéticas que permiten guardar los progresos del jugador, algo, como he mencionado, común a partir de ese mismo instante.

Siguiendo con la fiebre del coleccionismo, en 2003 se lanzó el primer juego de cartas coleccionables para niños, Mushiking Beetle King (2003) que gozó de gran popularidad en sus versiones domésticas, llevando a la chiquillada la fiebre arcade a mediados de los dosmiles. De hecho, hay un nicho bastante importante en este target de población, lo que ha hecho que salgan a día de hoy iniciativas que más adelante mencionaremos.

¿Yakuza? ¿Sonic? No, el segundo juego más vendido de Sega en Japón es este “Oshare Majo Love and Berry”, una conversión arcade.

Al año siguiente se lanzó un juego de cartas coleccionables pensado para niñas, Oshare Majo Love and Berry (2004). Curiosamente, la versión que salió en Nintendo DS es el segundo y último million seller de Sega en Japón, por detrás del mítico Virtua Fighter 2 (1995) de Sega Saturn. Un indicativo más que suficiente que sirve para medir la edad de oro de los arcades de aquella década.

La introducción de funciones online

Por otro lado, lo que también ha dado alas al sector arcade japonés es, sin duda, el juego en red. Como hemos mencionado, Sega estaba centrada en el juego online en Dreamcast, y esa idea también estaba pensada para llevarla a los salones. A partir de Virtua Fighter 4 se estandarizó el sistema en red VF.net (lo que se convertiría posteriormente en ALL.net) para que cualquiera pudiese ver los rankings de los jugadores, el rango o personalizar a los luchadores, aparte de recibir actualizaciones del software en línea. Y para echar unas partidas con otros jugadores (no solo en muebles interconectados, sino de otra prefectura japonesa en algunos casos), aparecerían títulos como SEGA four-player Mahjong MJ2 Network Ver (2003), que es una versión mejorada de SEGA four-player Mahjong MJ, lanzado el año anterior. A partir ahí, y gracias al empuje de otros títulos como Sangokushi Taisen (2005) o Quest of D (2004), esta vertiente online llegaría para quedarse, convirtiéndose en otro de los pilares de la nueva revolución en los arcades.

Sí, estamos hablando mucho de Sega ya que se podría decir que es la empresa líder incontestable del arcade de las últimas décadas y la que más ha intentado innovar. Pero no es la única. De hecho, la gran rival de ésta en los salones, Taito, le comió bastante terreno en los 2000 desde que metió en los arcades a una de sus placas mas longevas: la familia Taito Type-X, que significaría un cambio en el paradigma arcade al adoptar la arquitectura PC para abaratar costes. Por ello, Capcom dejó a Sega, al igual que SNK o Arc System Works entre otras, unido al paraguas de una de las empresas majors del panorama nipón, Square-Enix, y esta se convertiría en la placa arcade favorita para los juegos de lucha. Aparte, posteriormente Taito introduciría con éxito NESiCAxLive, un servicio de descarga de juegos a elegir por el usuario que haría que los propietarios de la placa no tuviesen que adquirir más juegos físicos. Sega tomaría nota y lanzaría su propio servicio digital, el comentado ALL.net, ofreciendo incluso juegos de Namco Bandai en los últimos tiempos, históricamente su gran rival.

Retomando el juego online, hay unos cuantos ejemplos a reseñar. Curiosamente un género que atribuimos más a occidente como sería el PvP multijugador ha llegado a ser muy popular. Un ejemplo muy llamativo es Kidō Senshi Gundam: Senjō no Kizuna (2006), un shooter con funciones online en el que la cabina cuenta con una pantalla panorámica curva que simula el interior de los mecha de la mítica serie. Posiblemente el mayor éxito de AM2 en la última década, Border Break (2009), ha conseguido grandes beneficios con su propuesta de combates multijugador de 10 contra 10 jugadores simultáneamente. El mítico estudio de Sega ha intentado hace poco repetir el éxito con Soul Reverse (2018), un juego con una propuesta más similar a League of Legends (2009) con apariencia de Dark Souls (2011), pero que no terminó de cuajar, lo que le ha llevado a descontinuarse recientemente.

Por supuesto, estos no son los únicos ejemplos de juegos en el que su mayor atractivo está en su modo multijugador online ya que, entre otros, el género de lucha se ha visto muy beneficiado. Pero para saber más de ello tendremos que esperar hasta el próximo 7 de abril, día que se publicará la segunda parte de este artículo.

Recomendaciones a modo de anexo

Dejo un listado de juegos que me parecen imprescindibles y que debéis jugar para rememorar o descubrir los arcades. En esta edición voy a recomendar juegos hasta el 2000, por lo que en el boletín de la segunda entrega del artículo pondré los arcades recomendados a partir de ahí hasta nuestros días. Por supuesto que me voy a dejar obras famosísimas y valiosas ahora, pero he decidido que es mejor recomendar juegos que se puedan adquirir o jugar en consolas actuales.

Astro City Mini: Salió en Japón en las pasadas navidades y contiene 37 juegos que salieron en placas como System 16, System 32 o Model 1. Básicamente recopila los principales arcades que salieron en recreativas de Sega obviando títulos que requerían volante, pistola y demás gimmicks.

Street Fighter Anniversary Collection: contiene toda la saga Street Fighter hasta la tercera entrega, además de tener modo online en las en las versiones definitivas de cada una. Me parece un recopilatorio imprescindible si se quiere tener en físico.

Capcom Beat em up Bundle: Una recopilación de siete clásicos “yo contra el barrio” de la mítica compañía de Osaka. Nunca está de más volver a adentrarse en la Metro City de Final Fight

Dungeons and Dragons Collection: Otro “recopilata” que recoge los que son a mi parecer los mejores beat em up de la historia. George Kamitani, creador de Dragon´s Crown o 13 Sentinels, trabajó en estos títulos y se nota la influencia en el juego de Vanillaware.

Vampire Chronicle: Este es solo digital y en consolas como Xbox 360 y PS3, pero contiene las dos mejores entregas de esta saga de Capcom.

Entre Yakuza: Like a Dragon y Judgment hay una buena cantidad de clásicos arcade de Sega que van desde Space Harrier o Out Run hasta Virtua Fighter 5, pasando por otros clásicos como Fighting Vipers. Sin olvidarnos de la posibilidad de jugar a los UFO Catcher y pisar virtualmente varios Club Sega (que no tienen mucho que ver con los reales, pero bueno). En otras entregas de Yakuza hay arcades hechos expresamente para el juego, como Boxcelios, y otros rediseñados, como Kamurocho of the Dead o Mushiking: Queen of Beetles. Para ver el listado de juegos en cada entrega os invito a echar un vistazo aquí.

Sega Model 2 Collection: Es una serie de lanzamientos de varios juegos que salieron en esta famosa placa de Sega, como Sonic The Fighters, Daytona USA, o Virtua Fighter 2. Salió en Playstation 3 y Xbox 360 y son retrocompatibles en sus inmediatas sucesoras.

Sega Ages: Otra serie de juegos retro para Switch del que han salido obras como Virtua Racing o Shinobi. En Xbox 360 y PS3 también hay un buen puñado de arcades retro bajo ese nombre, en su mayoría basados en los Sega Ages de Playstation 2.

Sega 3D Classics: Tres cartuchos imprescindibles con una buena ristra de arcades de Sega. Contiene, a mi parecer, la mejor versión de Out Run. Y es muy gratificante jugar a otros taikan como Galaxy Force 2, ya que han emulado gimmicks del cabinet.

De SNK hay un buen puñado de juegos en consolas recientes, como los ACA Neo Geo. Imposible decantarme por unos pocos juegos, pero siempre es recomendable tener algún Samurai Shodown, algún King of Fighters o Garou: Mark of the Wolves.

Crazy Taxi: Hay una versión en PS3 y 360, aunque sin la banda sonora original. Es compatible con sus sucesoras creo recordar.

Radiant Silvergun: El clásico de Saturn y su placa ST-V. Imprescindible si os gustan los shooters y/o Treasure.

Virtual On Masterpiece: Los tres juegos principales en Playstation 4, casi nada. Aunque es exclusivo en Japón. Aún así en Xbox 360 salieron dos entregas que se pueden comprar fácilmente. Eso sí, me parece importante hacerse con el mando que emula al del arcade.

Y muchos más, como los lanzamientos de Hamster (los citados ACA) y varios recopilatorios de shooters como Darius Cosmic Collection.

Os recomiendo un par de webs centrados en los arcade.

BEEP! Game Center — Amusement Video Game Magazine — beepgamecenter.wordpress.com 
 Amusement Video Game Magazine

Beep Game Center: La mejor web en español del mundo arcade, aunque está centrada en todo lo acontecido antes de la revolución del sector en los dosmiles.

Arcade Heroes Arcade Heroes — Saviours of Coin-Op — Arcade/Pinball News Blog — arcadeheroes.com 
 Saviours of Coin-Op — Arcade/Pinball News Blog

Arcade Heroes: Si queréis saber más de la actualidad del arcade, esta web en inglés es la que hay que consultar para haceros eco de futuros juegos que llegan a occidente o en Japón.

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