BeatnikMag Radio #17 — El arte del lenguaje

¡Hola! El programa de este mes en Beatnikmag Radio consiste en un mix en el que he recopilado varias canciones japonesas en el que se ponen a charlar mientras suena música incidental. Aunque también hay pistas donde las voces hablan de aspectos referentes al lenguaje, como el recitar el silabario japonés a ritmo de bossa nova, jugando al shiritori (palabras encadenadas) o decir cifras en japonés mientras suena música electro.


Sí, la verdad es que ha quedado un programa algo especial, pero lo cierto es que tenía ganas de hacer algo de este estilo y he disfrutado mucho al confeccionar la selección. El caso es que he dejado muchísimas canciones fuera, por lo que quizá en un futuro haga una segunda parte. Pero tocará esperar, porque el mes que viene toca un especial sobre el Shibuya kei.

Como siempre, el programa está en Ivoox:

https://go.ivoox.com/rf/70118134

Y en Mixcloud:

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La selección está compuesta por:

  1. Animal — Sweet Robots Against The Machine
  2. Audio Check Music — Cornelius
  3. Dakitime — Sweet Robots Against The Machine
  4. めでたい — だるま — KAKATO — 環ROY×鎮座DOPENESS + Cornelius
  5. Gymnastics To Make — Sweet Robots Against The Machine
  6. Shiritori wo Suru Koibitotachi — Pizzicato FIve
  7. 森羅万象 — 大野由美子 + Cornelius
  8. Insane Quiz — Sweet Robots Against The Machine
  9. Inside a Dream — Cornelius
  10. Do Not Remember 99 — Sweet Robots Against The Machine
  11. Typewrite Lesson — Cornelius
  12. Radio — Sweet Robots Against The Machine
  13. Uchi Soto — Cornelius
  14. AIUEO — Pizzicato Five
  15. Assembly — Sweet Robots Against The Machine
  16. ことのはうた — 中納良恵 + Cornelius
  17. Kawaii — Sweet Robots Against The Machine
  18. ???? (un tema que escuché en el programa de Towa Tei en la J-wave y no mencionaron el nombre)
  19. Love Forever — Towa Tei

Espero que os guste.

BeatnikMag Radio #15 — ¿Y qué tal si escuchamos el top 10 (+3) de la última Music Magazine?

En esta nueva entrega del podcast escucharemos algunos temas destacados que han terminado ocupando las primeras posiciones de la lista de los mejores discos japoneses de la década pasada y que ha publicado Music Magazine en este número de marzo.


Como siempre, el programa está disponible en Ivoox:

BeatnikMag Radio #15 — ¿Y qué tal si escuchamos el top 10 (+3) de la última Music Magazine? — iVoox — www.ivoox.com 
 Escucha y descarga los episodios de BeatnikMag gratis. En el número de marzo de la revista Music Magazine se ha centrado en recopilar los 100 mejores discos de la década pasada. En este programa escucham… Programa: BeatnikMag. Canal: BeatnikMag. Tiempo: 55:29 Subido 14/03 a las 17:00:54 66794879

Y en Mixcloud:

BeatnikMag Radio #15 — ¿Y qué tal si escuchamos el top 10 (+3) de la última Music Magazine? by BeatnikMag | Mixcloud — www.mixcloud.com 
 Listen to BeatnikMag Radio #15 — ¿Y qué tal si escuchamos el top 10 (+3) de la última Music Magazine? by BeatnikMag for free. Follow BeatnikMag to never miss another show.

No acabaremos el repaso a esta lista, ya que el día 24 de marzo tocará comentarla más a fondo y algunas más que han ido saliendo en los últimos años en varias revistas japonesas. Además confeccionaré mi propia selección que servirá como excusa para recomendaros más música japonesa (que nunca está de más). Por otra parte, el miércoles día 17 toca otra entrega de City Game Pop Express ¡Nos leemos!

BeatnikMag Radio #12: 音楽2020年

El último del año

Nuevo programa en el que repasaremos varios de los temas musicales que más me han llamado la atención de este asqueroso año. Lo cierto es que he notado cierta relajación en cuanto a cadencia de música que me interesa, razón por la que este programa es más corto de lo normal. De todas formas se ha quedado una selección que creo que puede interesar a más de una persona.

Tracklist:

  1. 雨が降りそう — Sunny Day Service

2. 玉座の罠 — Tokyo Incidents

3. Seaside Vacation — Basiscape

4. Message Song — Pizzicato One

5. ツバメの季節に — Shintaro Sakamoto

6. 環境と心理 — Metafive

7. クロール — 踊ってばかりの国

8. YOPPITE — Chara+YUKI

9. 心のなかの悪魔 — くるり

10. ねえみんな大好きだよ — 銀杏BOYZ

Sin más dilación dejo que lo escuchéis.

El programa en Mixcloud:

En Ivoox:

En Spotify, vía lista (por si no me quereis escuchar):

Y pongo los PV si preferís verlos, aunque solo hay cuatro (no todos los temas del podcast tienen vídeo):

BeatnikMag Radio #9: Yukihiro Takahashi Works

Volvemos a “las ondas” con una recopilación de una hora, en la que me he centrado en la obra de una de las personalidades más importantes del panorama cultural nipón de las últimas décadas: Yukihiro Takahashi. Lo cierto es que está pasando por una mala racha, ya que le han quitado un tumor cerebral este mismo agosto y está en un tratamiento del que todos esperamos que se recupere.

He intentado coger una pizca de todo lo que ha hecho. Desde su época en Sadistic Mika Band, pasando por THE BEATNIKS (la “unit” que tiene con Keiichi Suzuki), parte de sus trabajos de su interesante carrera en solitario y, por supuesto, algo de Yellow Magic Orchestra. No me he olvidado de algunas de sus colaboraciones con Towa Tei y el resto de la tropa que compone METAFIVE.

Que disfrutéis.

En Mixcloud:

En Spotify:

BeatnikMag Radio #3: Music from Hibari-kun

80´s nipones a tutiplén

Me ha resultado muy difícil escoger únicamente una hora para esta recopilación, ya que en el manga en cuestión (del que ya hablé hace casi un año) se mencionan en torno a cuarenta artistas de diversa índole. He tenido que acotar bastante, como descartar a grupos occidentales (como Japan o Culture Club), trabajos que no eran de esos años (Lagoon de Shigeru Suzuki o varias canciones folk) y otros que, o no he encontrado o me parecen una castaña (lo siento, Taeko Onuki y Seiko Matsuda). Me he contenido en poner las mejores canciones de varios artistas, pero porque tengo pensado hacer algo posteriormente con varios de estos grupos/solistas. En fin, que no son todos los que son pero sí todos los que son.

He aquí el tracklist:

  1. 山下達郎 — Sparkle
  2. 松任谷由実 — 昔の彼に会うのなら
  3. NOBODY — シェイク·シェイク·シェイク
  4. Sandii & The Sunsetz — Living On The Front Line
  5. 一風堂 — ブラウン管の告白
  6. Moonriders — Mubobi Toshi
  7. Haruomi Hosono — Living-Dining-Kitchen
  8. Imokin Trio — High School Lullaby
  9. Yellow Magic Orchestra — Light in Darkness
  10. 高橋幸宏 — Curtains
  11. 中森明菜 — Cancel!
  12. RC Succession — Transistor Radio
  13. 竹内まりや — ラスト·トレイン
  14. 大空はるみ — はるみのムーンライトセレナーデ
  15. 坂本 龍一 & カクトウギ セッション — ニューロニアン·ネットワーク
  16. 大滝 詠一 — 雨のウェンズデイ

La semana que viene toca música de Yakuza (s) o del primo hermano mayor, ejem. Todavía no lo he decidido.

Radio BeatnikMag

Cada semana, una hora selecta de música japonesa.

Hace un año, en BeatnikMag, hice una selección de los mejores 20 discos de la Era Heisei, bajo mi humilde criterio. Un año después he decidido ampliar dicha selección y compilarlo para el deleite de los que estén interesados. Porque sí, BeatnikMag también va a ser un programa musical de periodicidad semanal (presumiblemente) que abarcará temáticas variadas dentro del amplio espectro musical nipón. Música de videojuegos, electrónica, jpop, jrock…todos caben en BeatnikMag.

*Por ahora no contemplo meter mi voz en estas recopilaciones, pero todo se andará.

Programa piloto: Music From The Heisei Era (Part 1)

El programa piloto es una selección de música que va desde el año 1991 hasta el 2002. La semana que viene abarcaremos los últimos años de dicha era y dejaré caer de que tratará el siguiente programa. Espero que os guste:

Tracklist *Read on while you listen!

  1. Pizzicato Five Baby Love Child” — Extraído de This Year´s Girl (1991)

El disco que dio inicio al Shibuya Kei y el grupo que llevó esa mezcla de excentricidad y de esa elegancia japonesa imitada de occidente a ultramar. Porque This Year´s Girl es pop sofisticado, es una elección de sampleados exquisito y es una mezcla de géneros que hasta entonces poca gente apostaba a que funcionara. Después de que la formación diese tumbos desde hacía un lustro por fin dieron con la tecla, siendo los padrinos de un estilo que a día de hoy todavía perdura.

2. Flipper´s Guitar “Blue Shinin’ Quick Star” — Extraído de Doctor Head´s World Tower (1991)

La otra pata para entender el comienzo del Shibuya-kei es Doctor Head´s World Tower ¿Por qué? Pues básicamente este disco actúa de manual complementario de dicho estilo: utilización de samples, música sixties (como Beach Boys o la psicodelia) y sonido del momento (Blue Shinin’ Quick Star es sonido Madchester puro y duro) junto a un sentido del estilismo de Ozawa y Oyamada que se convertirían en la imagen de facto del movimiento en Japón. Sí, más que Pizzicato Five.

3. BLANKEY JET CITY “ディズニーランドへ” (Dizunīrando e) — Extraído de BANG!(1992)

Si los anteriores grupos que he mencionado pueden ser tratados de música por y para “pijos”, Blankey Jet City juega en el bando contrario. Su estilo estaba en otra liga, apostando por el Psychobilly con un sonido sucio, y siendo chicos “malotes” y con fama de peligrosos. Este estilo no sólo llamaría la atención a yankiis y similares, tambíen a modistos como Yohji Yamamoto (que utilizaría canciones del grupo en sus desfiles de París), fotografos como Masayoshi Sukita. Y también sería el referente de una cantera de futuras estrellas como Shiina Ringo, que cambiarían el paradigma nipón tomando el relevo de las idols de apariencia amable del momento.

4. Yellow Magic Orchestra “Hi-Tech Hippies” — Extraído de Technodon (1993)

Después de diez años, los componentes de YMO se volvieron a juntar para volver a trabajar en un nuevo disco en una época que pupílos como Tetsuya Komuro lo petaban en las listas. Lo cierto es que seguramente no era el sonido que los fans del trio se esperaban, ya que se mezclaba el spoken word con sonido new age y algo de acid. Aún así dejaron a Hi-Tech Hippies como la pista que referencia al technopop del que hicieron gala a principios de los 80 y la más accesible de todas.

5. L’Arc~en~Ciel “White Feathers” — Extraído de Tierra (1994)

Laruku es el grupo que a muchos nos “desvirgó” con esto de la música japonesa al poner música en animes como Rurouni Kenshin o DNA2. No es un grupo que vaya a aparecer mucho en este programa, pero nunca está de más echar la vista atrás para saber de dónde venimos. Lo cierto es que Tierra , trabajo al que pertenece White Feathers, a día de hoy me parece un disco de notable alto y el mejor de la carrera del cuarteto con diferencia, en el que dicha canción resultar ser el colofón final. Después de su siguiente disco, pasarían de una estética Glam/Visual Kei para adoptar una imagen de boyband de “maduritos darks” que todavía mantienen.

6. Kenji Ozawa “愛し愛されて生きるのさ” (Aishi aisarete ikirunosa) Extraído de Life(1994)

Una vez desligados de Flipper´s Guitar, cada uno de sus componentes viró por diferentes caminos. Mientras Oyamada siguió la senda de Brian Wilson y la psicodelia, Ozawa se convirtió en el referente del “tontipop” característico del Shibuya-kei. Con toques de Hip-Hop, Chamber Pop y algo de Funky, Life se convirtió en un éxito, llegando a vender más de 700.000 copias en el archipielago nipón.

7. Ryuichi SakamotoRain” — Extraído de 1996 (1996)

Es cierto que esta canción es de la banda sonora de El Último Emperador (1987) de Bernardo Bertolucci, en el que el mismo Sakamoto actúa y pone música. Pero este disco a modo de recopilatorio en directo está en la lista ya que es reseñable que el oscarizado músico nipón, después de años anclado en el sonido club neoyorkino, virase a un sonido más íntimo, clásico y academicista. Desde entonces ha ido alternando este estilo con electrónica ambiental, dejando de lado cada vez más el technopop del que fue referente.

8. Cornelius “Thank You For The Music” — Extraído de Fantasma (1997)

Otro tipo que no necesita presentación. Esta canción es el punto álgido del disco que significó el la cima del Shibuya-kei. Un disco que ha recibido tratamiento en forma de interesantes artículos sociológicos, en incluso libros. Una catálogo de sonidos dispuestos de una manera que hace a Fantasma uno de los mayores logros de la música japonesa, posiblemente.

9. Denki GrooveShangri-La” — Extraído de A (1997)

Aunque en mi opinión les ha pesado bastante la falta de Yoshinori Sunahara, ya que desde entonces la formación tiene pinta de ser un pasatiempo de unos miembros muy representados en el audiovisual nipón, Denki Groove sigue siendo un grupo muy influyente dentro de la electrónica japonesa. No en vano, esta canción vendió medio millón de copias en una época en la que había mucha rivalidad en el panorama musical japonés. Como curiosidad, Pierre Taki, aparte de ser un actor famoso, es el personaje que tuvieron que retirar de Judgment por ser detenido al poseer drogas hace poco más de un año. Y, entre otros, también ha sido director del juego The Last Guy de Playstation 3.

10. Malice MizerLe Ciel” — Extraído de Merveilles (1998)

Posiblemente Malice Mizer fue el grupo Visual Kei más interesante de todos los que surgieron en la era Heisei. Merveilles cuenta con un sonido más que interesante, en el que notamos como en las guitarras se utiliza el dual tone, que crea un ambiente muy característico a lo shoegazer, a la vez que su sonido se combina con melodías versallescas y románticas junto a otras que podrían estar sacadas del anime de Sailor Moon.

11. THE YELLOW MONKEY “クズ社会の赤いバラ” (Kuzushakai no Akaibara)— Extraído de Punch Drunkard (1998)

Yemon es otro de esos grupos de Jrock que vivieron su época dorada en los 90 y que intentaban imitar en apariencia a David Bowie y el glam noventero de Suede. Pero hasta ahí se quedaban las similitudes, porque desde un principio consiguieron dotarse de un sonido muy característico. También es otro de esos grupos que muchos de nosotros conocimos por Kenshin, que justamente significó la confirmación de su éxito comercial en tierras niponas. La canción seleccionada forma parte de Punch Drunkard, disco de madurez del grupo y del que dos años mas tarde se separarían para volver hace unos pocos años y volver a copar las ventas del Oricon. Algo que su cantante, Yoshii Kazuya, ya conseguía en solitario.

12. YUKI “眠り姫” (Nemuri Hime)— Extraído de Prismic (2002)

El primer disco en solitario de la cantante de Judy and Mary (otro grupo que mucha gente conoció por Rurouni Kenshin), muestra algo más de madurez dentro de lo que su voz infantil deja entrever. Un disco muy interesante y algo conceptual, que sigue un poco la senda que empezó la de Hakodate en el grupo Mean Machine, una girl rock band que formó un año antes junto a nuestra siguiente invitada.

13. Chara “ボクにうつして” (Boku ni Utsushite) — Extraído de Madrigal (2001)

Aunque sigue en activo, esta cantautora alcanzó gran popularidad a mediados de los 90 con trabajos como Junior Sweet (1997) y en el mundo del cine, donde actuó con su marido de entonces (el genial Tadanobu Asano) en producciones del no menos grande Shunji Iwai. Boku ni Utsushite, ya en el ocaso comercial de su carrera, cuenta con la colaboración de un James Iha que pone a su disposición sus característicos punteos de guitarra, así como su tímida voz.

14. RIP SLYME “Tokyo Classic” — Extraído de Tokyo Classic (2002)

Nunca he sido muy fan del Hip Hop, pero cuando empecé a escuchar Rip Slyme hace casi veinte años gracias a Jikkan (un programa de videojuegos que emitían por la zona de Valencia y Castellón) me llamaron la atención lo suficiente para seguirlos a partir de ahí. No inventaron nada, ni introdujeron el género en el país ni nada de eso, pero denotaban un buen gusto musical al samplear trabajos de gente como James Brown de una manera muy Shibuya kei. Varios de los integrantes del grupo formaron Teriyaki Boyz, que posiblemente conozcaís de la banda sonora de aquella saga de películas de temática Tuning.

15. QuruliWORLD’S END SUPERNOVA” — Extraído de The World is Mine (2002)

Este grupo de Kioto es una de tantas formaciones alternativas de los 90 que tomaron como referente a los Beatles. Como pasó con formaciones coetáneas como Supercar, al comienzo del milenio les dio por dejar de lado esta vertiente y el posterior rock alternativo y el shoegaze para pasar a un sonido más electrónico. Siguen dando guerra a día de hoy y se han encargado de alguna que otra banda sonora.

[Reseña] Cornelius: Mellow Waves + Ripple Waves

Después de mas de una década sin un disco propio, Keigo Oyamada vuelve a deleitarnos con su peculiar música

Y es que desde Sensous (Warner Music, 2006) el compositor tokiota decidió centrarse en colaboraciones con otros artistas aprovechando lo que mejor sabe hacer, esa deconstrucción de la música que le ha hecho colaborar con gente como Beck, Yoko Ono y su Plastic Ono Band o los eternos componentes de Yellow Magic Orchestra. También le ha dado tiempo a crear bandas sonoras como en el anime Ghost in the Shell Arise o componer la música de un programa educativo de televisión de la NHK llamado Design Ah. Y por supuesto, formando parte de Metafive, el supergrupo del que ya hablé en la entrada de los mejores discos de la era Heisei.

Pero, para Oyamada, ya era hora de volver a ser Cornelius. Pero no el mismo de siempre, sino uno más maduro. Y que le dejaran cantar, como dijo en una entrevista contestando el porqué quería sacar un nuevo disco.

Mellow Waves

Portada de Mellow Waves

A pesar de su larga ausencia, escuchamos un sonido muy familiar que sigue la senda marcada por su anterior trabajo. Sin embargo, es cierto que hay una pátina clara de madurez en la música. Hay que recordar que Oyamada nació en 1969, divorciado de Takako Minekawa antes de la grabación de este disco. Es un cincuentón que, a pesar de haber madurado, todavía se siente un niño jugando a lo que mejor sabe: manipulando música.

Y es que desde los primeros segundos de If You’re Here notamos como se ha dejado muy de lado el pastiche sonoro que escuchábamos en sus anteriores discos, en especial en Fantasma, su álbum mas aclamado (Trattoria, 1997) y pasa a un sonido mucho mas sereno y relajante que ya se atisbaba en Sensous. Eso sí, sin dejar de lado su tendencia a juguetear con sus composiciones con su famoso “corta y pega” a modo de collage que le ha hecho famoso procedente del pasado Shibuya-Kei, del que fue uno de los iconos. Sin embargo, poco queda ya de ese sonido en la obra del japonés, sobretodo desde la salida de Point (Warner Music Japan, 2001).

Desde el cambio de ruta marcado dicho disco, distintos elementos sonoros han representado los trabajos solistas de Cornelius: Campanillas de cristal en Sensous y el agua en Point. Según el mismo Oyamada el trémolo es el elemento que marca Mellow Waves en su sonido, por el parecido a una onda continua. De hecho, la genial portada del disco ya lo da a entender.

De las 10 canciones que nutren este trabajo, casi todas se centran en el amor arropado por muchos toques de melancolía. Sin embargo, tambien hay espacio a pistas mas upbeat como In A Dream, que recuerda a trabajos previos que ya he mencionado. Seis de las canciones del disco cuentan con un apoyo visual, gracias a que cuentan con su propio video, como ya es costumbre en el artista.

En el disco, colabora en las pistas 1,3 y 8 componiendo las letras, uno de tantos artistas coetáneos de Oyamada, Shintaro Sakamoto, ex de Yura Yura Teikoku, grupo y posterior solista que tenéis que escuchar ya, siendo el responsable de ese toque blues que impregnan dichas canciones. La otra colaboración es con su propio tío, el artista Tadayoshi Nakabayashi, que ilustra la portada y el estudio de diseño gráfico Help!, recurrentes colaboradores del japonés.

Sé que Mellow Waves no es para todo el mundo, pero siempre hay que dar una oportunidad a cualquier trabajo de Keigo Oyamada.

Ripple Waves

Portada de Ripple Waves

El pasado septiembre salió la continuación de Mellow Waves. No es un disco nuevo, más bien es una recopilación de versiones de algunos de las canciones del disco principal. Lo curioso y reseñable es que las nuevas canciones tienen mucho que ver con el Cornelius de hace unos años: Audio Check Music recuerda a Mic Check (Fantasma) por el uso de “metamúsica”. Con Audio Architechture igual, demuestra las posibilidades que tenemos al modificar a nuestro gusto las herramientas para crear sonidos a modo de lección. Y en Not Bad This Feeling nos recuerda a la época del llorado Shibuya-Kei, en una pista que parece más del estilo de su rival y antiguo compañero en Flipper´s Guitar, Kenji Ozawa.

Aparte de estas nuevas canciones, podemos escuchar una versión en vivo de In a Dream en el programa de Youtube NPR Music’s Tiny Desk Concert. Para terminar nos encontramos ante seis remixes y versiones alternativas, siendo lo mas destacado la reimaginación de The Spell of a Vanishing Loveliness a cargo del grupo Lo-Fi americano Beach Fossils Rework y las remezclas de las leyendas Haruomi Hosono y Ryuichi Sakamoto.

En definitiva, estamos ante uno(s) de los discos más interesantes del panorama nipón, que esperamos no esperar otra década sin otro trabajo en solitario de Keigo Oyamada. Nos lo merecemos mas a menudo.

La música japonesa de la era Heisei

30 años, 20 discos

Japón cambia de era. Tras la abdicación del emperador Aki-Hito, el país deja de lado los últimos treinta años y este mismo fin de mes empezará el primer año de la era Reiwa. Las tres décadas de la era que termina supusieron el fin de la burbuja de especulación inmobiliaria de los 80, años de cierta incertidumbre en una época donde se produjo el tristemente famoso atentado terrorista del metro de Tokio, y desastres naturales como los terremotos que sufrió el archipiélago en 1995 y la amenaza nuclear de Fukushima en 2011. 

Políticamente, poco ha cambiado el país nipón, el partido Liberal ha gobernado casi ininterrumpidamente, a excepción de un par de bienios, donde el centro-izquierda apenas pudo hacer nada. Curiosamente, esos gobiernos tuvieron lugar en las épocas del mencionado atentado del metro de Tokio y en el desastre nuclear de Fukushima.

Pero en esta entrada no me voy a poner a hablar de política nipona, sino de música. En un país que es el segundo mercado musical mas importante del planeta y que todavía vende más en formato físico que en digital (85% por 15% aproximadamente) está claro que es un mercado bastante especial. Y no hay mas que rascar muy levemente la superficie para encontrar música y estilos de todo tipo. Por ello me he propuesto comentar brevemente unos cuantos discos cronológicamente de una manera bastante personal. 

Está claro que nombres como Namie Amuro, Tetsuya Komuro, Ayumi Hamasaki, Bz y similares, han copado las listas de ventas en estos últimos treinta años. Pero el caso es que, personalmente, no me incitaba escribir sobre los trabajos que se consideran más «comerciales», así que he decidido sacar a relucir simplemente un pequeño número de discos que me parecen reseñables.

No está de mas decir que, cualquier tipo de género, ha tenido mínimo exponente que se ha alzado con el número uno en ventas. De hecho, de la lista que he confeccionado, casi todos han conseguido meter un trabajo suyo en la cima del Oricon, o por lo menos en el Top 10. Pero como digo, los siguientes discos casi siempre han tenido éxito (o relativo). Para hacer una lista lo mas variada posible, he optado por elegir un disco por artista, aunque más de uno repite en otras formaciones o en solitario. 

Allá voy.

  1. Pizzicato Five – This Year´s Girl (Nippon Columbia. 1991)

Después de cambiar medio grupo, Yasuharu Konishi necesitaba a alguien que ejemplificara en persona la moda y estilo musical de los años 60. Y lo consiguió cuando metió a la banda a Maki Nomiya. A partir de ahí, Pizzicato Five se convirtió en el principal representante, no solo del Shibuya- Kei, sino de la música japonesa en occidente. Lounge pop pegadizo, abuso del sampleado, toques de bossa nova y bastante del ye-ye europeo que, junto a la agradable voz de Nomiya, marcan un antes y un después.

2. Flipper’s Guitar – Doctor Head’s World Tower (Polystar, 1991)

Otro de los grupos que marcaron el comienzo de la década en la música nipona es este dúo de prolíficos compositores. Keigo Oyamada (que veremos más de una vez en la lista) junto a Kenji Ozawa (que apunto he estado de incluir a su disco más exitoso: Life), lanzaron su ultimo álbum juntos después de tres discos que, junto a Pizzicato Five,  son el prólogo del sonido que nos brindaron los japoneses en los 90. Proto Shibuya Kei mezclado con el sonido “Madchester» de los 80, algo de Brian Wilson y la utilización de samples característicos de este estilo hacen que esta despedida rupturista del grupo (los dos anteriores discos del grupo eran algo más “poppie”) curiosamente sea el punto de partida de muchos grupos de la época.

3. Blankey Jet City – BANG! (Toshiba-EMI, 1992)

Producido por Masami Tsuchiya, el grupo favorito de las bandas de moteros japoneses seguía evangelizando con rockabilly a las capas más problemáticas de Japón. Después de ganar un concurso de bandas amateur en televisión, consiguieron un contrato con la entonces poderosa discográfica Toshiba-EMI. Bang! es la confirmación como grupo consagrado en el rock japonés después de haber contribuido en los desfiles del modisto Yohji Yamamoto con su música y haber representado otra imagen de la sociedad japonesa que no suele salir a la superficie.

4. YMO – Technodon Live (Toshiba-EMI, 1993)

Diez años después del hiato del trio mas importante de la música japonesa, Yellow Magic Orchestra volvieron a sacar disco y llenaron el Tokyo Dome un par de veces para presentar sus nuevas canciones. No hace falta decir que los numerosos fans de YMO se descolocaron al escuchar las nuevas canciones de Technodon, y una prueba de ello es este disco en directo que recoge las dos noches de la mini-gira que tuvo lugar en aquel 1993. He preferido poner el disco en directo, ya que los arreglos mejoran las canciones del disco que lanzaron ese año, además de actualizar alguno de sus clásicos con un cierto toque ácido de la época. 

5. L’Arc~en~Ciel – Tierra (Sony, 1994)

Uno de los grupos más famosos del archipiélago nipón. La mayoría de gente que alguna vez ha escuchado música japonesa, el 99% dirá que conoce Laruku, como es conocido entre sus fans. Tierra es el primer disco que sacaron con Sony y, posiblemente, es el que mejor ha envejecido y mejor equilibrado está. Curiosamente, el punto más bajo del disco es una de sus canciones más famosas (Blurry Eyes) pero sin embargo encontramos joyas como White Feathers, ritmos Bossa Nova en Nemuri ni Yosete que hace que el disco más melancólico de los de Osaka sea el más bonito de los numerosos discos que han sacado.

6. Ryuichi Sakamoto – 1996 (Güt – For Life Records, 1996)

Después de conseguir prácticamente todo (Oscar a mejor banda sonora con “El Último Emperador” o componer el himno de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Barcelona con “El Mar Mediterrani”, entre muchos otros) y abrazar a mediados de los 90 la música Club neoyorkina, Sakamoto decidió que ya era hora de volver a lo “académico”. 1996 es una nueva reimaginación de varios éxitos del compositor con él al piano, acompañado de un cuarteto de cuerda que le da un toque onírico muy acertado en conjunto.

7. Cornelius – Fantasma (Trattoria – Polystar, 1997)

¿De qué no se ha hablado de la obra magna de Keigo Oyamada? Todavía es un disco de transición si lo comparamos con su discografía posterior, pero marca ya un rumbo que difiere bastante de todo lo que había hecho anteriormente. Meta-música en Mic Check, toques de sus queridos Beach Boys en Thank you for the music, riffs distorsionados en New Music Machine o incluso una versión electrónica de una composición de Bach en la pista llamada 2010. Fantasma nos propone un viaje que disfrutaremos indudablemente y que nunca olvidaremos.

8. Malize Mizer – Merveilles (Maitrize, 1998)

A pesar de que la percepción de un occidental pueda que crea lo contrario, el Visual-Kei o estilos como el Gothic Lolita siempre han sido muy minoritarios en Japón (según fuentes fidedignas, en Tokyo es bastante difícil llegar a ver a alguien vestido con dicho estilo). Malize Mizer, posiblemente, sea el culmen del Visual-Kei en el ámbito de la música. Música “versallesca» a lo Michiru Yamane, toques afrancesados festivos con un toque de dobles guitarras y mucha melancolía romántica que, junto a la forzada voz grave de Gackt, hacen que, a pesar de todo, este sea el disco más recordado y accesible de este singular estilo.

9. Chara – Madrigal (Epic – Sony, 2001)

Bien conocida entre el entorno del cine japonés, esta mujer es una de las cantantes más curiosas de la música japonesa de los últimos 25 años. Detrás de su apariencia y su extraña voz de “bebé”, tenemos a una de las cantantes representativas del Jpop de los 90. Ya casada desde hacía un lustro con el actor Tadanobu Asano (Ichi the Killer) y con dos hijos, Madrigal salió a la venta en un momento en el que sus ventas decayeron. Sin embargo, consiguió llamar la atención de James Iha (Smashing Pumpkins) para colaborar en un disco que seguía con el camino introspectivo que había tomado la cantante y compositora en aquella época.

10. Shiina Ringo – Karuki, Zamen, Kuri no Hana (Toshiba – EMI, 2003)

Tiza, Semen y Flor de Castaño. Detrás de este nombre extraño (tres cosas que huelen igual, según Shiina Ringo), nos encontramos con el mejor disco de los últimos 30 años de la música japonesa. Después de encontrar ya el éxito en su opera prima: Muzai Moratorium (una especie de reimaginación de Ziggy Stardust and The Spiders from Mars) y confirmarse con el aún mejor Shouso Strip, Ringo se casó con su guitarrista, tuvo un hijo e intentó hacer vida de casada no sin antes “despedirse» con un single con toques de Jazz que sería un prólogo de lo que ha acabado haciendo la de Saitama en el resto de su carrera. Sin embargo, se divorció a los pocos meses, sacó un disco doble de covers (con una versión de The Carpenters a duo con Hikaru Utada) y se enfrascó en lo que sería su nuevo disco después de 3 años (una eternidad en Japón). Se deja de lado el rock y predominan sonidos jazz con un toque japonés de la época de entreguerras.

Aún así, no es el disco más exitoso de la artista de Saitama (Shouso Strip vendió más de dos millones de copias, mientras que KZK apenas llegó al medio millón).

11. Kahimi Karie – Trapeziste (Victor, 2003)

Una de las musas del Shibuya-Kei (y del protagonista de Detroit Metal City) de mediados de los 90, consiguió su particular culmen en el ya tardío 2003 con su disco más trabajado y, a su vez, más extraño. Un singular pastiche de Jazz, Bizet, collages, spoken word y pop sofisticado electrónico, aderezado con la voz que nos propone Karie en la que nos recuerda a cómo sonaría Jane Birkin si fuera japonesa. Destacar al trompetista Naruyoshi Kikuchi y mencionar que Thomas Dutronc participa como guitarrista en el álbum (sí, el hijo de Jacques Dutronc y Françoise Hardy).

12. Sketch Show – Loophole (Avex – Cutting Edge, 2003)

Dos tercios de Yellow Magic Orchestra empezaron a volver a colaborar a finales de los 90 en sus respectivos proyectos. Después de ello, se propusieron a sacar un trabajo en común y de ahí surgió Sketch Show, trabajo que llamó poderosamente la atención de Ryuichi Sakamoto que accedió a volver a tocar con ellos y aportar al grupo. Por lo que sí, este grupo es básicamente otra denominación de unos Yellow Magic Orchestra de incógnito con los integrantes originales e incluyendo a su alumno más aventajado, Cornelius, que ya había dejado de lado el Shibuya Kei en aquella época con su disco Point. El sonido de Loophole es sereno, dejando de lado el electropop más comercial de la que hacían gala en el ya lejano 1983, utilizando la electrónica para conseguir un toque muy intimista y, a su vez, mostrar a los más jóvenes que todavía siguen siendo la referencia de la música japonesa en el mundo.

13. Tokyo Jihen – Variety (EMI, 2007)

Quien sea un entendido de la escena musical japonesa, y en concreto de Shiina Ringo, sabe que incluir a este trabajo en esta lista es una decisión bastante polémica. El tercer disco del grupo que formó la artista de Saitama, significó la delegación de la composición la mayoría de las canciones a los componentes del grupo al haber sido llamada por el director de orquesta Saito Neko para colaborar en la banda sonora de la película japonesa Sakuran (que curiosamente dicho album de la banda sonora se llama Heisei Fuuzoku, traducido como costumbres Heisei). Sin embargo, gracias a eso, Variety (nombre que no está escogido al azar) es el disco que significa el equilibrio de la banda y se deja de lado, aunque sea momentáneamente, la mano de Ringo. Mención especial a Seiji Kameda, que está espectacular con sus riffs de bajo.

14. Hikaru Utada – Heart Station (EMI, 2008)

La artista que ostenta el récord de disco más vendido en Japón. Antes de intentar por segunda (y última vez) hacerse un hueco en el Billboard americano, se “despidió” de Japón por un tiempo sacando su álbum más animado. Deja un poco de lado las baladas «pastelosas» de sus anteriores discos (no del todo, porque el single más vendido del disco, Flavor of Live es una balada) y abraza otra vez el R&B que la hizo famosa. Pero sobretodo se arrima más al electropop que combina excepcionalmente bien, como en la época de su single Travelling.

15. Perfume – Triangle (Tokuma Japan, 2009)

Este trio de electropop producido por Yasutaka Nakata (Capsule, Kyary Pamyu-Pamyu) se consagró con este disco al conseguir llegar al número uno en las listas de ventas japonesas con su anterior disco, llamado Game. Pero lo importante es que rompieron con el récord que ostentaba Yellow Magic Orchestra, al ser el último grupo de dicho género que conseguía encabezar las listas de ventas. Aun así, he preferido poner a su sucesor: Triangle. Dicho disco representa el viraje hacia el dance electrónico de los que antes representaban el Shibuya Kei. Pop resultón y (algo menos) tontorrón, que empezó a llamar la atención de occidente.

16. Kimonos – Kimonos (EMI, 2010)

Mukai Shutoku (Zazen Boys, Number Girl) y Leo Imai (Metafive) se juntaron en un disco que es basicamente un homenaje a la música underground de finales de los 70 y 80. Un poco de Electropop por aquí, algo de New Wave por allá, un par de covers referentes de la época aderezados con un toque oriental y ya tenemos uno de los mejores discos japoneses de los últimos diez años.

17. Salyu x Salyu – S(o)un(d)beams (Toy´s Factory, 2011)

Quien haya visto All about Lily Chou-Chou (Shunji Iwai, 2001), sabe que su banda sonora es especial. La cantante de voz etérea que enloquece a los fans de la película existe, y es esta menuda chica. Desde que se estrenó la película, Salyu empezó su carrera musical siguiendo, más o menos, con el sonido que dictaba la industria. Pero esta cantante de Kanagawa sabe que donde más destaca es en su voz, por lo que decidió contactar con Keigo Oyamada para hacer un proyecto que daría lugar a este disco. La idea era que los coros y el ritmo vocal estuviesen sacados de la misma Salyu, de ahí que se optara por nombrar al “grupo” de la manera que hacen en Japón cuando hay una colaboración. En definitiva, un disco con el típico sonido Cornelius que combina perfectamente con los diferentes rangos vocales de Salyu.

18. Towa Tei – Lucky (Warner Music, 2013)

Otra sorpresa en la lista. Normalmente se suele considerar a Future Listening! como mejor album de este ex-integrante de Dee-Lite. Pero esta etapa madura del DJ con las gafas de sol permanentes es el que me parece más redondo de su carrera, empezando con la portada de la excéntrica artista Yayoi Kusama. Yukihiro Takahashi, Shiina Ringo, Haruomi Hosono o Ryuichi Sakamoto, entre otros, colaboran en un disco algo mas relajado de lo que nos tiene acostumbrados y mucho mas easy-listening de una de las cabezas representativas del Shibuya Kei.

19. SUIYÔBI NO CAMPANELLA – Jugem´ Je T´aime (Specific, 2015)

Vale, este mini-album recopilatorio del “trío” sensación en el ámbito independiente japonés del último lustro no ha salido en Japón. Pero me parece muy recomendable por cómo recopila su época indie con seis de las canciones más representativas de este singular grupo. Mucha electrónica con cierto hip-hop y múltiples menciones a la cultura popular. Jugem´ Je T´aime es un buen punto de partida para dejarnos atrapar por la cantante KOM_I, el músico Kenmochi Hidefumi y el director que se encarga de sus videoclips, Dir.F y decidir escuchar el resto de su discografía. Por cierto, vienen a España para el Primavera Sound de este año.

20. Metafive – Meta (Warner Music, 2016)

Este “supergrupo” (aparte de Yukihiro Yakahashi, está compuesto por Towa Tei, Leo Imai, Keigo Oyamada, Yoshinori Sunahara y Tomohiko Gondo) básicamente se formó como la banda que apoyó la gira de Takahashi en 2014. La colaboración no tenía que terminar ahí, por lo que se decidió empezar a grabar en el estudio. Lo curioso es que los mencionados componentes de la banda no dejan de ser fans de Takahashi (y, por ende, de Yellow Magic Orchestra), por lo que esa llamada generación YMO, en un ejercicio de homenaje, fabricaron un disco que demuestra como han aprendido la lección. Gracias a eso, el disco suena a pasado y pero apela al futuro donde la mitad de las doce canciones de las que se compone el álbum podrían pasar por singles perfectamente y donde se nota que cada uno ha encajado su estilo.

Y eso es todo. La verdad es que me ha salido una lista no tan variada como pretendía, pero es a causa de los gustos que tengo desde hace unos años. Fuera se han quedado disco de grupos como The Pillows, Kenji Ozawa, Denki Groove, Quruli, Zazen Boys, Rip Slyme, Yuki, Hyde, Takeshi Kobayashi, X Japan o The Yellow Monkey. Pero lo dicho, me costaba escribir sobre ellos al igual que tampoco me parecía buena idea incluirlos en las lista.